lunes, 19 de diciembre de 2011

ALGO QUE CONTAR




Hoy tengo algo que contar... Aunque no se refiera  al tiempo de Navidad que estamos viviendo, me ha producido alegría y satisfacción ¿A qué negarlo? Comprendo que para la juventud de los blogueros no supondrá nada, incluso se van a carcajear, pero amigos los de más de sesenta también existimos, mal que nos pese y para bien o para mal todos, tarde o temprano pasaréis por ello.

Bien, sin más preámbulo, voy a haceros partícipes de un descubrimiento. Gracias a un correo, esta vez no es de Bruce, sino de una de mis sabias hermanas de sangre. Dejando a un lado el orgullo fraterno, paso a relatar  mi apreciación sobre lo que ella me acaba de pasar on line...:

Sexalescencia

Seguramente alguno habrá oído hablar de este término novedoso que tanto me ha impresionado y que en adelante se aplicará a esa franja social que se sentía fuera de la denominación en la que hasta ahora se la integraba. Nos estamos refiriendo a las personas que hoy tienen entre sesenta y más años, cuyas facultades mentales se haya en plena efervescencia. Ellas mismas han  rechazado la palabra "sexagenario" porque entre sus proyectos no figura la posibilidad inmediata de  envejecer ni de verse encuadrada en los grupos hasta ahora conocidos, como la Tercera Edad o la ancianidad.

Algo parecido ocurrió con lo que ahora llamamos "Adolescencia," nombre que comenzó a utilizarse hacia la mitad del siglo XX; hasta  la aparición de ese vocablo, con su correspondiente análisis y estudio, los adolescentes eran considerados niños sin tener en cuenta sus cuerpos desarrollados  y su mente evolucionada, no se sabía tratarlos ni siquiera cómo vestirlos. 

En la actualidad, en ese nuevo grupo humano que integra la sexalescencia  se puede considerar a los hombres y mujeres entre los sesenta y setenta años, sin límite de edad hacia arriba. En las últimas décadas estas personas han llevado una vida bastante satisfactoria, han sido independientes y no piensan dejar de serlo, mientras no surjan limitaciones de cualquier índole, han trabajado o siguen trabajando y el trabajo ha perdido para ellos ese caracter de castigo que anteriormente tenía; por lo general, obviando el momento de crisis que vivimos, se han dedicado a actividades laborales que les gustan o al menos no les disgustan, y, por si fuera poco, se ganan la vida con ello. Por otro lado, los ya jubilados no temen aburrirse o sentirse aislados. Disfrutan de sus días libres en plenitud, aunque sólo sea para dedicarse a contemplar y descubrir ese   paisaje por el que antaño pasaron con rapidez, sin verlo, a su lugar de trabajo. Los hijos ya están criados, vuelan por su cuenta, quedan atrás muchas preocupaciones, carencias, desvelos e imprevistos.

Dentro de ese mundo nuevo de la sexalescencia, formado por personas curiosas, saludables y activas, la mujer ocupa un lugar destacado. LLeva años haciendo su voluntad al contrario que sus madres que vivieron sometidas, en mayor o menor grado a la obediencia, primero a sus padres y más tarde a los maridos, no podían ni moverse de sus casas, ni firmar un documento sin la autorización de aquellos, hoy, por el contrario han llegado a ocupar lugares en la sociedad hasta hace poco imposibles de alcanzar. Aprendieron a vivir y decidir por sí mismas, incluso, como dice el artículo del que estoy hablando, crearon su "YO, S. A." Se unieron a un hombre porque quisieron, no por matrimonios de conveniencia, tuvieron hijos por propia voluntad, se dedicaron al hogar por elección o trabajaron en empresas porque les gustaba. Alrededor de los años sesenta la mujer comenzó a hacer su voluntad, aunque para algunas no fuera fácil y aún queden algunos flecos que solucionar.

Todo este proceso de evolución hace que, tanto hombres como mujeres, comprendidos    en esa franja de edad no estén detenidas en el tiempo. ¿Qué ha contribuído  enórmemente a ello?: La era de la computadora, se han incorporado a este mundo de internet como si lo estuvieran haciendo desde la infancia. El teléfono, móvil o fijo, ha pasado a segundo término, se escriben y conectan, hasta se ven por la Webcam, con hijos que están lejos, contactan con viejos o nuevos amigos, transmiten ideas y vivencias por este medio. Los sexalescentes, a diferencia de los jóvenes conocen los riesgos de la vida y saben ponderarlos. Si pierden...reflexionan, apuntan los fallos y otra vez a empezar.

EPÍLOGO
Actualmente la gente de 60 o 70 años,  se encuentra en una edad que hasta ahora no era  calificada de manera acertada. Antes los de esa edad eran viejos y hoy ya no lo son, sin necesidad de cirugías ni retoques..., los que se someten a ello es porque no saben disfrutar en plenitud de su estado ni lo que se puede alcanzar intelectual, artística y mentalmente, ignoran que es posible  abarcar todo aquello para lo  que antes no tenían tiempo. Es cierto que con frecuencia recuerdan la juventud, pero no les domina la nostalgia porque saben que aquella etapa también estaba llena de errores y tropiezos.
Los sexalescentes, han aprendido a valorar el amanecer y la puesta de Sol de cada día, un verso, una  sinfonía, una obra de arte, la amistad, el amor y cualquiera de otras mínimas cosas que a diario pasan a su lado por la vida.

DEMOS GRACIAS A DIOS POR ESTE APRENDIZAJE

8 comentarios:

La Gata Coqueta dijo...



La Nochebuena se va acercando, tan sólo nos separa unas horas de uno de los días más entrañables del año.

Ella nos deparará la ilusión, comprensión y el amor necesario para continuar siendo tolerantes.

Esta noche, la mesa va a estar vestida con velas de esperanza y armonía, para caer cautivos de su magia.

Te dejo esta mi modesta invitación... Para que me acompañes a esta cálida cena con tú presencia...

La sencillez y yo te esperan en el **hall principal** , para darte un entrañable abrazo de bienvenida.

Siempre agradecida...

María del Carmen

ARCENDO dijo...

Un besiño de los gordos, aún reponiendome de un montón de cosas, pero sin quererte faltar en un post tan bonito.

Maria del Rayo dijo...

¡¡Ooooooohh!!
Diario se aprende algo nuevo.
Gracias Mili!

Teresa dijo...

¿Sexalescencia? reconozco que me sonaba un poquitín raro, pero después de tu aclaración... prometo utilizarlo... A mí me ocurre algo parecido con lo de "cuarentona", me suena fatal...¡yo no soy cuarentona... yo soy cuarentañera!. Suena mejor ¿verdad?.

Muy buena entrada, Militos, creo que hoy en día tener 60 años significa tener muuuchas cosas por hacer y disfrutar!!!. Aprovecho estas líneas para desearte una muy Feliz Navidad. Un abrazo.

MOMENTOS dijo...

A partir de ahora a mis sexalescentes padres los mirare con otros ojos. Se lo voy a contar.

Fran dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada.
Estamos agradecidas a las mujeres sexalescentes por los importantes pasos que dieron. Su dinamismo, su empuje, su inteligencia y actitud positiva contribuyen a que la vida sea mejor para todos y las hace jóvenes. Ya podríamos hablar más bien de octolescentes, y dentro de estos también conozco algunos que considero jóvenes.
Ahora toca a ver si apañamos los flecos.

ARCENDO dijo...

Querida mia, gracias por todas tus atenciones, por tus muestras de cariño, que sabes son correspondidas como mejor sé, rezando mucho por tí, por tu familia y por tus intenciones.
La postal -marinera- no puede ser más bonita, se nota que es hija de quien es. Con unos padres así....
DIOS LA BENDIGA.
Que paseis una muy feliz y santa navidad, querida valkiria.

MILLONES DE BESIÑOS NAVIDEÑOS

Marian dijo...

Demos gracias Militos por tantas cosas buenas.Muy buen post!.
Aprovecho para desearte una feliz y santa Navidad, junto con tus seres queridos.
Un abrazo. Dios os bendiga!!!

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