miércoles, 18 de abril de 2012

MI CORAZÓN REBOSA




El día está nublado, Señor, pero mi corazón rebosa porque has escuchado nuestra petición:

 "Quédate con nosotros," esa es la súplica, el grito de auxilio que persiste para los hombres de todos los tiempos.  No has dudado de nuestra buena fe, aunque en principio no nos diésemos cuenta de que eras Tú, nuestra ceguera, nuestra debilidad no te ha apartado de los que amas sin merecimiento alguno por nuestra parte.

Ya ves, Señor, con los discípulos permanecimos cerrada la puerta por miedo a los judios, por miedo a este mundo hostil en el que nos movemos, pero para tí no hay puerta cerrada que valga, por amor lo atraviesas todo y llegas con tu Resurrección a tus elegidos, para traernos tu perdón y tu misericordia. 

¿Qué más prueba de Misericordia, grande, grande, Señor, que el Sacramento de la Confesión, de la Penitencia, que depositas en manos de tus apóstoles? :"Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados, a quienes se los retengáis, les quedan retenidos" (Juan 20,19-31)
Sólo uno de tus apóstoles no estaba con la Comunidad de los primeros, Tomás. Por eso se queda sin verte. Así aprendemos que hay que estar con la Comunidad, con la Iglesia  o nos perderemos grandes acontecimientos divinos.


Te puede pasar a tí, cristiano de hoy día que quieres ir por libre, si te has ido de la Comunidad regresa pronto, como Tomás, Él vuelve a tí en esa Comunión de los Santos que formamos todos, Él te enseñará las heridas de su Pasión por tí que, resucitado,  persisten hoy como certificado de lo que te ama, de que nos ama.

 Es verdad que Dios nos busca en cualquier parte y de la manera más insospechada, pero Él quiere que  estemos en su Casa, no siempre de manera material, sino integrados en esa Comunión de los Santos, formando parte de su cuerpo Místico que es su  Iglesia, para eso la fundó, para perpetuar a lo largo de los siglos su obra, la obra de la Redención de todo el género humano.

También como Tomás caigo, Jesús, de rodillas, "Señor mío y Dios mío" porque he sabido que es eso lo que Tú me pides, no que te reconozca como Dios, que lo eres, sino que, como el incrédulo, te haga, te sienta, como mi Dios y mi Señor, te haga mío en todas las encrucijadas de la vida.

 El Amor, la Libertad, la Paz, la Verdad... la  que Tú nos traes para vencer nuestros miedos, esos que nos hacen cerrarnos al mundo, no se compra ni se vende, sólo tenemos que pedírtela.

Yo te la pido hoy, Señor, para mis hermanos y para mí, hoy que el día está nublado y mi corazón rebosa por tu Resurrección

5 comentarios:

gosspi dijo...

Que bien te veo Militos...tu corazón rebosa en deseos de Vida!!!!!
El perdon es el poder que tenemos los cristianos para con nosotros mismos primero para tenerlo con los demas..no lo crees asi? Es Precioso el estar inmera en esa Comunion de los santos...siempre le pido al Señor me dé esa Comunion...fruto de su Resurreccion. un abrazo rebosante!!!

eligelavida dijo...

Suscribo tus palabras, Militos, y también tu estado de ánimo contagioso y alegre por la dicha de la Pascua.

Un abrazo fuerte!

La Gata Coqueta dijo...



En cada momento
Que paso a visitarte
Me premias con...

La sonrisa de tu mirada
La melodía de tus labios
Y la poesía de tu corazón

Para festejar la amistad
Que esta enriquecida
Por la transparencia y humildad

Deseo disfrutes de un merecido descanso
En estos días del fin de semana

Un abrazo te hago llegar
Tan profundo
Como los sentimientos.

María del Carmen

PEPE LASALA dijo...

Amiga Militos, es precioso ver rebosar tu corazón y sentir como el mío también rebosa al leer cosas tan bonitas como ésta. Espero que hayáis pasado una buena Semana Santa. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

MOMENTOS dijo...

Un saludo Militos. Me alegra volver y reencontrarme con vosotros. Un beso. Pilar

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