martes, 3 de junio de 2008

Y... A DIOS LO QUE ES DE DIOS


Voy a ser sincera, hoy no sabía de qué hablar pero el evangelio de ayer me dio la pauta, porque parece expresamente dirigido al momento histórico que estamos viviendo.
No hace falta mucha imaginación para adivinar la cara de aquellos fariseos.Se reunirían a escondidas para planear sus preguntas y pillar In Fraganti al Maestro. De ésta si que no va a saber contestar, dirían. Seguramente hasta lo llevaban apuntado en una chuleta para no equivocarse. Conteste lo que conteste le tenemos más que pillado, afirmaría alguno. No sé porqué esas caras de los fariseos me resultan muy familiares, a lo mejor de verlas en los medios de comunicación. Y es que la situación poco ha cambiado desde entonces, ahora no pueden meterse con el Maestro en carne y hueso pero lo hacen con su Iglesia que es la heredera universal de su doctrina.

"Maestro- le dicen- ¿nos es lícito dar el tributo al Cesar, o no?". Si se decanta por el Cesar se echa encima a los judios pero si nos aconseja no pagar podemos acusarle de rebelde ante Pilato.

La respuesta de Jesús, como decía Aberasturi en un artículo, fue un poco a la gallega:

"Mostradme un denario. ¿De quién es la imagen y la inscripción que tiene?". La respuesta unánime: "Del Cesar".

Ya ni hubiera hecho falta la aclaración: "Pues dad al Cesar lo que es del Cesar".

Si Jesús se hubiese callado ahí, como a muchos hoy les gustaría que se callase la Iglesia y que nos calláramos todos los católicos, se habría enemistado con los judios. Pero no era simplemente un maestro superdotado, era Hijo de Dios y defendió los derechos de su Padre. Como haría cualquier buen hijo. Precisamente ahí es donde empiezan los poblemas para nosotros : "A Dios lo que es de Dios". Nuestros problemas y nuestros derechos.

Los cristianos somos los más interesados en que las instituciones funcionen bien y los que forman parte de ellas se emplearán a fondo, si entienden que cumplir con su trabajo, más allá de lo esencial, es su primer deber como católico, hijo de Dios.




El hombre es uno en sí mismo, con sus fallos y sus aciertos, un sólo corazón y una sola alma. Y ese todo que forma el ser humano no puede dividirse en dos formas de actuar distintas . Si es cristiano lo es cuando duerme y cuando vigila, cuando va a Misa y cuando actua en política, cuando cumple las leyes de Dios y las de los hombres. Para que el ser humano se realice en plenitud no puede someterse a unas sí y a otras no. Pero es al Estado, que recibió el mandato de gobernar en aras del bien común, al que le corresponde que ese bien común no sea el de unos pocos o muchos (si hay mayoría) en detrimento del resto. Y ¿Qué se entiende por bien común?. ¿Una utopía?. El Bien Común es proporcionar un trabajo digno y justamente retribuido a cada ciudadano; crear unas condiciones de vida mínimas para que la persona pueda desarrollarse plenamente, formar una familia; tener una vivienda; unos Servicios Sociales adecuados y una seguridad ciudadana que le permita vivir en paz con el resto de los habitantes; que los andaluces y los catalanes, los vascos, los madrileños...puedan ejercer su libertad en igualdad de condiciones que el resto de los españoles. El bien común es legislar y ejecutar una leyes que no estén en contraposición con la Ley Natural. Natural quiere decir adherida a la naturaleza del hombre por esencia y por creación de la persona. Ante la violación de esa ley, por ley o por decreto real, el cristiano sólo tiene una solución y es la objeción de conciencia. ¿Donde?, en todos esos apartados que la violen. No puede permanecer callado, ni cumplir a regañadientes con esas leyes. La experiencia nos dice que sí se está permaneciendo callado en muchos ámbitos y sobre todo que desde el gobierno actual se tiende a que los católicos no hablemos . Cualquier día además de preservativos nos reparten unos bozales para que se nos oiga cada vez menos.

Pero no sólo hay que hablar y rezar, ha llegado un momento tan crucial para la humanidad que si no lo enderezamos ahora nos conducirá al fin de una civilización. Hay que actuar y de momento, a parte de esperar a que el PP se recomponga, nuestra obligación es la de oponernos con una masiva objeción de conciencia a todos los abusos, por muy legales que sean, contra la ley de Dios que es superior a la de los hombres. Muchas personas están confundidas porque hubo un tiempo en que sí lo legal era moral y se creó esa idea de que lo uno va con lo otro. Esa ley no es para unos pocos, es para todos. Segun ella no se puede matar, ni al vecino que me molesta, ni al anciano que no sirve para nada, ni al niño que llevo en el vientre. No lo puede matar la propia madre ni el médico con sus instrumentos. No se puede robar a mano armada, ni a política desarmada. No se puede imponer a los padres una educación que no quieren para sus hijos, ni llamar matrimonio a algo que no lo es.



OBJECIÓN, OBJECIÓN Y OBJECIÓN

6 comentarios:

blumun dijo...

Llevas razón, hay una ética o moral , que nadie entiende. Ni los que legislan las leyes, a veces, parece, que busquen el caos sin más.
Tienes un reconocimiento en mi blog.
Besos.

Militos dijo...

Gracias Blumun, voy a ver.
Un beso

El_locomotoro dijo...

!Dios mio¡ Militos, escribes las entradas a una velocidad de vértigo, tenia un texto en borrador para insertar en tu homenaje a los niños, y cuando voy a colgarlo, zas … ya hay varias entradas delante, cuatro ni mas ni menos, así que ya no lo colgué. Me apresuro a hablar de este, que si no me quedo en el anden:

Yo soy un mal cristiano, rezo, practico la caridad, trato de ser buena persona, quiero a mis padres y hermanos, a mis hijos, a mis suegros, a mi sacrificada mujer (que no merezco), soy buen vecino (eso dicen ellos) , y muchas cosas mas pero…… lo de poner la otra mejilla lo hice en un pasado muyyyyyyyyyyy lejano, me di cuenta que las personas no entendían muy bien este acto, que la compresión, la benevolencia o perdón que implica el poner la otra mejilla es asimilado como un acto de debilidad y cobardía, de servilismo y sometimiento, y os aseguro que quien me conoce, nunca me aplicaría ninguno de estos adjetivos, en ese momento cambie mi forma de actuar.

Dado que los ataques son continuados, a la iglesia (con la que fui muy critico), a los cristianos, a nuestras tradiciones y creencias, y un sin fin de despropósitos SOLAMENTE hacia los católicos, yo opte por la MANO DURA, así que en la actualidad soy una especie de cruzado moderno, defiendo mis creencias a capa y espada, y si alguien sobrepasa los limites de lo permisible, le atizo, curiosa lengua esta, la de los golpes, da igual tu lugar de procedencia, gallego, catalán, vasco, ingles o de la conchinchina, la reacción siempre es la misma, entienden el comunicado a la primera. Se que esto puede sonar “radical”, a mi me da lo mismo como suene y no me siento en absoluto culpable, es mas me siento bien.

Yo ya no paso ni una, la era de la comprensión y silencio para mi paso, ahora toca la era de la defensa activa de nuestra identidad, de nuestra fe, de nuestros derechos como padres y ciudadanos, cada uno tendremos que usar las armas a nuestro alcance, los dones que Dios nos dio, unos la inteligencia y la palabra, otros como yo la fuerza y contundencia, si seguimos tolerando en silencio los insultos, pronto llegaran los golpes y mas tarde la persecución y los "paseitos", así fue, y así será, ellos ya están dando los pasos, y están observantes a los nuestros, si nuestra respuesta es el silencio silencio, ellos pronto emprenderán la carrera contra nosotros.
Saludos a todos de “un mal cristiano”

Militos dijo...

Locomotoro: te entiendo pero es que tu estás entrenado pero ¿qué puede hacer una débil mujer?.
Además tampoco eres un mal cristiano porque se puede poner la otra mejilla pero la Biblia no dice nada de no dar puñetazos, al mismo tiempo.
En cuanto a la velocidad de escritura es por todo lo que no tuve tiempo de escribir cuando tenía a los diez en casa y al cabeza de familia de maniobras.
Un abrazo

El_locomotoro dijo...

¿Qué puedes hacer? me preguntas, pues lo que estas haciendo en estos momentos, criar una gran familia, educándola en el amor a Dios y las tradiciones cristianas. Tu sin darte cuenta estas formando "un pequeño ejercito" de personas que creen en Dios, y ellos a su vez lo enseñaran a sus hijos, gran labor. Por otro lado tienes el don de la palabra, de comunicar bien lo que piensas, revistiéndolo de reflexiones y argumentos, eso es muy contundente, no ves caer a tu enemigo en el momento, pero le haces daño donde mas le duele, en su conciencia y pensamiento, quizás le hagas meditar sobre su mala acción, quizás hasta cambie.
El trabajo sucio ya lo haremos los que no sabemos hacer otra cosa, jajajaja.
Mis respetos Sra. Militos, siempre suyo.
El_locomotoro.

Militos dijo...

Locomotoro: Eso me parece bien, dejo el trabajo sucio en vuestras manos, gracias por el ofrecimiento.
Un abrazo

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