viernes, 16 de enero de 2009

¿CREES EN MÍ?


Uno de los adelantos de los últimos siglos, del pasado y del presente, que mayor aceptación y uso está teniendo; del que mayor provecho se obtiene para lo bueno y desgraciadamente también para lo malo, es el ordenador y con él Internet.

Paradógicamente, este avance técnico que da frutos de todas clases en Arte, Literatura, Poesía, Comunicación personal y colectiva... que nada tienen en común con la técnica propiamente dicha, me ha llevado esta noche a una reflexión o meditación espiritual.


¿A qué conclusión piensas tú, que me estás leyendo, me ha conducido la cibernética?

Voy a intentar explicarlo con brevedad.


Acabo de ponerme frente al ordenador y ¿qué veo?, supongo que lo mismo que tú: Una pantalla luminosa con el fondo que he elegido a mi gusto. Los iconos también a mi libre albedrío. ¿Hay algo detrás?, miro, con estos ojitos que se han de comer la tierra, y sólo descubro una pared. Pero he ahí el milagro, detrás, en este momento, hay un hombre o una mujer con su cuerpo y con su alma, con una pantalla semejante a la mía. Detrás estás tú que me lees. Yo sé, creo que estás tú y me comunico contigo y tú crees en mí, es más a veces la comunicación es instantánea porque comentas a mi post recién publicado con tus propias palabras. Y si yo comento a lo que tú publicas, tú contestas con otro comentario que puede tardar más o menos. No digamos si nos embarcamos en un chat, a mí no me gustan, entonces se habla escribiendo a la velocidad de la luz.


Ni tú ni yo nos estamos viendo en este momento, mas que alguien se atreva a decir que no existimos, nos comunicamos, nos alegramos o lloramos, reimos, amamos o dolemos con el que no vemos, con el que se encuentra detras de una pantalla digital.


La comparación que voy a exponer ahora puede parecer absurda y es cierta, tan cierta que, si tú crees en mi existencia y yo en la tuya, ¿cómo te atreves a decir que no crees en la existencia de Dios?

Ya sé que ésta no es una de las vías de Santo Tomás, pero es tan real como la vida misma. Y si no prueba mañana. Ponte delante del Sagrario más cercano a tu casa y pregúntate lo que ves. Una puertecita más o menos labrada y adornada. Imagínate, con todo respeto, que estás delante de la pantalla de tu ordenador y habla, di lo que quieras bueno o malo...Detrás tampoco ves a nadie y sin embargo, lo hay. Hay un hombre con cuerpo y alma que escucha y procesa lo que le cuentas. Ese hombre además está ahí con su propia divinidad, es Dios y de manera más misteriosa que lo que te llega de mí por el inalámbrico, te ha escuchado, está leyendo tus pensamientos, ve tu cara triste o alegre, descubre tu incredulidad.


Claro, puedes decorme que el de internet te contesta. ¡Alto ahí!, la mayoría no lo hace. Y si con Jesús, con Dios, no pruebas te quedas sin saber si Él lo hace o no. Es más, a todo eso que le cuentas o propones sigue contestando en unos renglones escritos hace siglos y que han llegado a tí bajo el nombre de Evangelios. ¡Esos sí que son buenos y brillantes post y no lo que tú y yo escribimos! Busca, busca en esos archivos y encontraras respuesta; te asombrarás de cómo acierta con lo que te pasa en cada ocasión vivida por tí.


Si estás seguro que por Internet alguien existe, si yo lo creo a pie juntillas. ¿Cómo puedes decirme o dudar de la existencia de Dios?

Como le decía a otro de vosotros en cuya existencia también creo:


"Lo difícil no es creer, sino vivir lo que se cree"

13 comentarios:

amor dijo...

hay un chiste con enjundia que llega a una conclusión similar:

"van dos japoneses por el desierto y se encuentran una biblia, y uno de ellos se pone a leerla mientras el otro duerme

"cuando el dormido se despierta, le pregunta a su compañero: '¿de qué trata ese libro que estás leyendo?'

"y le contesta el otro: 'mira, aquí dice que hay un señor que es ciego de nacimiento, pero le operan, le ponen unos ojos de platino con circuitos integrados y ve todo perfectamente; luego hay otro que le faltan las dos piernas, pero le ponen unas prótesis de titanio con cinco placas articuladas con motor y camina como cualquier persona normal; a otro que tiene lepra le hacen un injerto con una planta que solo existe en el himalaya tratada químicamente con una base de flúor y alquitrán y se cura en diez minutos'

"y contesta el primero: 'anda, eso no hay quien se lo crea'

"y el otro: 'caray, pues anda que si te cuento lo que dice de verdad el libro'"

pues eso, la ciencia nos lo hace fácil lo de creer en los milagros, pero la verdad absoluta que no vemos aún sabe que son creíbles y reales más allá de la ciencia, más allá de lo que creemos que es real y normal

un beso, niña

s

Militos dijo...

Santi: me encanta tu chiste. ¿Te lo has inventado' pero más me gusta tu moraleja, gracias
un beso

ARCENDO dijo...

Muy buena comparación... sé que estás ahí, porque te siento. Sé que está ahí porque le siento y cuando hablo me responde. De todas maneras el tema este de la propaganda atea, es muy curioso, lo primero que me llama la atención es que, si no existe para ellos, ¿a que mostrar tanto interés en demostrarlo en vez de actuar con indiferencia?. Otra de las cosas que me produce cierto cabreillo es que digan, aquello de "probablemente Dios no existe, ¡DISFRUTA! de la vida"...¿Que pasa que los que creemos no tenemos capacidad para el disfrute?... a lo mejor, probablemente, mucho más que ellos, aquí, y cuando nos toque, también allí,¡SIN DUDA!.
Como sé que estás al otro lado de esta blanca pantalla que tengo delante, te envió muchos besos y besiños, que sé que vas a recibir, porque van de corazón.

icue dijo...

Un amigo árabe, cuando le explicaba lo que habia detrás de aquella puerta del Sagrario, me dijo que no entendia que teniendo tan cerca a Jesus, no estuvieramos todo el dia delante del Sagrario, lo valoró más que nosotros mismos.
saludos

Luis y Mª Jesús dijo...

Me gusta la comparación, pero Militos la verdad es que quien no cree es en muchas ocasiones porque no quiere creer porque Dios molesta en su vida.
Un beso
María Jesús

Militos dijo...

Icue: así es, doy toda la razón a tu amigo. No sé en qué estamos pensando y en qué perdemos el tiempo, teniendo a Dios tan cercano.
Un abrazo

Militos dijo...

Te aseguro, Arcendo, que ningun ateo puede disfrutar de la vida con la intensidad que lo hacemos tú y yo.
Gracias por creer en mi existencia aunque no me veas. Yo también creo en la tuya y te envío mi deseo de que disfrutes de tu fin de semana en plenitud.
También sé que te llegará mi beso ardiente de hermana que el Dios del Amor regaló a los que creemos en Él y disfrutamos de su existencia y de todo lo bueno que hay bajo este sol que reluce hoy, entre las nubes, de nuestro Madrid.
¡Qué cursi me ha salido! pero es que me siento muy feliz
Mi beso

Militos dijo...

María Jesús: Tienes razón, es lo que digo al final del post, lo que cuesta es vivir lo que se cree.
Un beso guapa

Terly dijo...

Acabas de escribir una Parábola que posiblemente de haber existido entonces Internet, hubiera aparecido en la Biblia.
¡Chapeau!
Un beso

Julio dijo...

Lo difícil no es creer...
Si no vivir lo que se cree...
Crees en Dios,en tu Patria
en todos nosotros...
Vívenos siempre y de todo corazón
como sólo tú sabes.
Un fuerte abrazo Militos.

maria jesus dijo...

Pues si ya está todo dicho, me limito a saludar, otro dia madrugaré más

Militos dijo...

María Jesús tú siempre eres bienvenida, llegues a la hora que llegues. Esa carga de alegría que muestra tu avatar es uno de los buenos disfrutes que nos traes a cual quier hora y cualquier día.
Gracias Chica del Preu.
Besitos

Militos dijo...

Querido Terly: voy a tener que hacerte un gran regalo por tus elogios. Chico ¡no exageres! que se nota demasiado que te tengo comprado.
Un beso

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