miércoles, 23 de noviembre de 2011

PARUSÍA





Terminando el Año Litúrgico, el prósimo domingo da comienzo el Adviento,  me parece oportuno hacer un parón para pensar en este término de la PARUSÍA.

INTRODUCCIÓN
En realidad es algo que este verano me llamó la atención en un programa de Juan Manuel de Prada, "Lágrimas en la LLuvia," donde como muchos sabréis proyecta buenas y aleccionadoras películas seguidas de un brillante debate sobre el tema de las mismas, con ilustres e ilustrados invitados. En aquella ocasión, se trataba de BALARRASA y los cuatro invitados eran sacerdotes. Ni que decir tiene que el debate fue de lo más interesante, ya que versaba sobre la vocación sacerdotal. No pretendo traer al post el contenido del mismo, por otra parte magnífico,  sino breve información sobre una pregunta de Juan Manuel en la que se extrañaba de lo poco o nada que en la Iglesia se habla de la Parusía,  algo en lo que sinceramente yo no había caído. Hoy lo recordé y me pareció oportuno tratarlo en estas fechas, ya que es cierto, se habla del Juicio final, del fin de los tiempos, del fin del mundo, de los signos que parece existen ya para pensar en  su cercanía, pero  de la segunda venida de Cristo poco se suele tratar. Lo damos por hecho, pero, a mi parecer, se tiene un poco relegado cuando será el mayor acontecimiento de la historia de la humanidad. 

ANTECEDENTES

La palabra PARUSÍA se deriva del griego "Pareimi" que quiere decir: estar presente, llegar. Para el helenismo se refería a la manifestación en la tierra de personas divinas.

En el Nuevo Testamento, la Resurrección de Cristo está unida a la Parusía de Cristo
así aparece en numerosos versículos de los Evangelios:

_"Dinos cuando ocurrirán estas cosas y cual será la señal de tu venida y del fin del mundo" (Mateo 24,3)
_"Cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y admirado por todos..." e, 1,10
_"Por lo que se refiere a la venida de Nuestro Señor Jesucristo y a nuestra reunión con Él...Tesa. 2,1

_Estando ellos mirando fíjamente al cielo mientras Él se iba, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco, que dijeron:
"Galileos ¿Qué hacéis ahí mirando al cielo? Este mismo Jesús que ha sido elevado al cielo  de entre vosotros, vendrá de igual manera que lo habéis visto subir al cielo" (H,1,10-11)

_ Por cuanto el mismo Señor, a la intimación y a la voz del Arcángel y al sonido de la trompeta de Dios descenderá del cielo; y los que murieron en Cristo resucitaran los primeros. (H4,15)

Se haría interminable ennumerar aquí todas las referencias que a esa segunda venida  o Parusía se hacen en el Nuevo Testamento, pero sí es para tenerlo en cuenta porque esta segunda venida de Cristo será gloriosa y quedará probado ante el mundo que toda la historia de la humanidad tiene un unico fin, el de la SALVACIÓN.

DOGMA DE FE

La afirmación de que habrá una segunda venida de Cristo al fin de los tiempos y será gloriosa, pertenece a la fe de la Iglesia; vendrá a juzgar a los vivos y los muertos y a instaurar definitivamente el Reino de Dios. Sin duda ésta es la máxima esperanza del cristiano que errante camina por un mundo a veces hostil y a veces maravilloso. Aguardamos con esperanza y ánimo de victoria, como todos aquellos que después del pecado de Adán y Eva aguardaban con anhelo la primera venida de Cristo en carne humana, encarnado en la Virgen María, cuyo aniversario  dentro de unos días celebraremos con gran alegría, porque era y es  el misterio de la Redención.
Se trata de una etapa de la humanidad que merece la pena considerar con frecuencia, aunque algunos no lleguemos a verlo en vida, la tierra entera sí lo verá lleno de gloria y majestad. Será felicidad para muchos y revulsivo para otros, por los derroteros que va tomando un mundo que cada vez se aleja más de Dios.

La Parusía es un dogma unido a los sucesos de la Escatología, como el fin de los tiempos, el Fin del Mundo, la Instauración del Reino de Dios, la Resurrección de los muertos y el Juicio Universal. Juicio que a mi juicio, valga la redundancia , es imprescindible porque viendo como viven algunos, a los demás no nos  saldrían las cuentas. En ese contexto escatológico también están incluídos la configuración de la ciudad de los santos o Cielo y la ciudad de los pecadores o Infierno.

¿DE QUÉ NOS HABLA LA PARUSÍA?

La Parusía nos habla de la consumación de la Historia de la Salvación, cuando el plan de Dios se cumplirá definitivamente. Así mismo, nos recuerda que Dios dirige la Historia a un universo no de espíritus puros individuales y aislados, sino a una verdadera comunidad de hombres, todos hijos de Dios que vivirán fraternalmente unidos, en cuerpo glorioso y un cosmos completamente renovado.
Es transcendental para un católico tener presente este hecho futuro porque existen algunas corrientes individualistas (pietismo, existencialismo...) que menosprecian el sentido de la Parusía y la importancia que tiene para la vida actual del cristiano. 

Puede suceder lo contrario, que al subrayar la plenitud del mundo que se instaurará al Fin de los Tiempos, dé lugar a dudas sobre el juicio individual que tiene lugar a la hora de la muerte (Escatología inmediata). Sucedió en la época medieval y actualmente en algunas corrientes protestantes (Barth, Brumer, Cullmann...).

EL HOMBRE Y SU DESTINO

  La  Escatología cristiana, de la que no se puede separar la Parusía, es la unica que creyendo en ella de manera íntegra, transmite la verdad de cuanto sucede en el mundo y ha de suceder. Por ella conocemos el verdadero sentido del hombre como ser individual y social, con un alma individual que subsiste por sí misma y es inmortal y al mismo tiempo como miembro de una especie humana con un doble lazo de unión, por naturaleza y por destino. 
Para que el hombre encuentre su plenitud personal es necesario que se abra a los otros hombres. Nunca ha de buscar sólo su propia felicidad, sino que ésta ha de integrarse en la felicidad de los demás. Y debe reconocerse también parte de un mundo material al que no puede despreciar ni maltratar, de ahí el cuidado y protección que debemos tener de la Naturaleza, porque en  ese mundo ha de glorificarse a Dios plenamente.

¿Qué nos enseña este dogma de la Escatología, de la que no se puede separar la Parusía? Este dogma nos enseña que a esa plenitud de los tiempos,  sólo se puede llegar en Cristo y por Cristo porque en esos acontecimientos tendrá lugar la consumación de la Obra Redentora.

Para terminar, transcribo un párrafo de la "GRAN ENCICLOPEDIA RIALP" la G.E.R. en la que me he basado para escribir este post:

"El estudio de la Parusía es capítulo fundamental de una cristología que aspire a ser completa, ya que en ella se pone de relieve como en ningun otro dogma que Cristo  no es una figura que pasa, sino autor y consumador de la fe (Hechos, 12,2) que conduce a la Humanidad al encuentro con Dios" 

4 comentarios:

Bruce dijo...

Guauuuuu!!!!!!!
Me ha encantao el post Militos, Formación, formación y más formación.
Qué maravilla! perfectamente documentado y explicado de forma sencilla.
De auerdo con todo como no podía ser de otra manera.

Enhorabuena!

Militos dijo...

Muchas gracias, querido Bruce, pues debes ser el unico que se interesa por el tema.
Un beso

Maria del Rayo dijo...

¡¡ESPERO SEÑOR TU VENIDA!!

ARCENDO dijo...

Joooo, que impaciente eres.., lo digo por lo que le has dicho a BRUCE.
A mi también me parece un post necesario. Muy bien documentado y especialmente bien traido en estos tiempos de espera (Adviento), todo lo que sea una buena formación es vital y tú querida, la impartes con maestría y sabiduría, y no son adulaciones vanas.
Me encanta la entrada y por lo necesaria que me parece la enlazo en mi fb.
Pero no estés de morretes conmigo, que nadie te ha querido llamar "bobalicona" como dices en el comentario que haces en mi blog. Nadie, nadie, nadie...
Lo que sí creo que eres una de las personas más buenas que DIOS me ha permitido conocer. Eres un regalo para mí.
BESIÑOS DE PERDÓN (si en algo te molesté)...
Off top. Mañana es un dia importante.

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