martes, 23 de septiembre de 2014

MARTES CON ARCENDO,




A un mes, más o menos, de su cruenta operación, Arcendo nos escribía a ti, a mí y a todo el que se acercaba a su Hoja de esta manera.
 Sabemos que  le gustaba mucho escribir, pero no lo hacía para él, muchas veces le dijeron que escribiera un libro, pero su pasión era el blog y al blog, como me decía Rosa, entregó su último aliento, todos somos testigos de ello.
 Hoy he vuelto a llorar leyendo este post que no hace falta comentar, es él quien abre su alma una vez más, como siempre para enseñarnos a amar y a querer vivir, pase lo que nos pase, cara a DIOS, bajo su mirada, hasta las últimas consecuencias.
viernes, 15 de febrero de 2013

NO SOY UN FRACASO

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Muchas veces, muchas más de las que os podáis imaginar, me siento abrumado por algunos comentarios vuestros y también por los que, me hacen llegar mis parientes más cercanos. Me refiero principalmente a los elogios que estáis vertiendo sobre mi persona.
Por supuesto que agradezco mucho lo que decís, por el cariño sincero que ponéis en vuestras palabras, pero las considero injustas e indignas de mí.

Os aseguro que, en este camino que no ha sido y no es, todo de rosas, he tenido momentos muy malos, en los que no he sido ejemplo de nada, ni para nadie. Cierto es que una y otra vez me he ido levantando de los socavones en los que me ha puesto esta enfermedad, pero ningún mérito es mío. Si sigo en pié, si me he incorporado, si sigo luchando, no es por mí..., es por la mano, por la voluntad de AQUEL que me quiere y no me deja. Insiste conmigo a pesar de mis malas disposiciones.

Confieso que ha habido ratos, en los que, como aquel George Bailey de "Que bello es vivir", he deseado no haber vivido, o al menos, haberme "quedado" en la cama del hospital el día de la operación. "Ojalá, me hubiera muerto"... he llegado no solo a pensar, si no a decir en un momento determinado, para consternación y tristeza de los que me oyeron. ¿Es esta una frase propia de un buen cristiano?... No, no he sido, ni soy ejemplo de nada.

Dicen que los tiempos duros ponen a prueba las almas, esta mía ha flaqueado en más de una ocasión..., pienso que el haberlos ido superando, igual que en aquella grandiosa película de Frank Capra, tienen que ver y mucho, el torrente de rezos y súplicas elevadas al cielo por todos mis amigos, por todos vosotros. Vuestras palabras hechas pensamientos, reflexiones y preocupaciones acerca de mí, de alguna manera acaban llegando a DIOS y acabamos beneficiándonos todos. Así que, el mérito, no es mío, es vuestro, es también vuestro.
 
En aquella preciosa alegoría cinematográfica, Bailey pide no haber nacido nunca, y entonces... deja de nevar, deja de sangrar, nadie le conoció jamás, el pueblo se convirtió en un burdel lleno de tiburones, su mujer es una solterona que se asusta al verle…y los pétalos de la flor de su hija Susie que guardó en su bolsillo ya no existen. Con esta bestial metáfora, como otra dimensión de la realidad, Capra narra la más terrible y luminosa historia jamás contada.
Sin embargo, al margen de interpretaciones de cine, (y quizás también gracias a ellas), surgen las grandes cuestiones:
¿Tiene realmente sentido nuestra vida?, ¿Tiene realmente algún propósito lo que me pasa?, ¿Este sufrimiento sirve realmente para algo?... o todo es una gran fábula, que a mí... me interesa suponer, antes de "creer" en el abismo de una muerte segura y vacía.

Es cierto y se conocen ejemplos, en los que el dolor y la enfermedad podrían conducir al hombre a una rebeldía final y sin arrepentimiento; pero también ese sufrimiento podría despertar en el "hombre malo" al conocimiento de lo que le rodea, para poder cambiarlo..., a tiempo. El hombre posee libre albedrío y por tanto, todos los dones son para él de doble filo. Sin embargo, una cosa es segura, y os aseguro que de algún modo últimamente lo siento muy particularmente, DIOS nos ha entregado alguna información que nos permite, en cierto grado, entender nuestro propio sufrimiento. Es de hecho cuando llegamos vislumbrar que, el principal propósito de la vida, para cualquiera de nosotros, es incrementar, de acuerdo con nuestra capacidad, el conocimiento de Dios mediante todos los medios de que disponemos (también el dolor y la enfermedad), y ser movidos por él a la alabanza y la acción de gracias.

Y es  entonces también, cuando nos damos cuenta y nos asombramos del prodigioso feedback que se produce ante una situación similar, porque al final uno se percata de que lo bueno de cualquier experiencia dolorosa es, para quien sufre, su abandono en la voluntad de Dios, y para los espectadores, la compasión que despierta y los actos de misericordia a los que conduce.

Así, si. Así todo tiene una razón. Igual que en "¡Que bello es vivir!", todo tiene sentido, desde la cortinilla con la que pasamos a George corriendo al puente para gritar que quiere volver a vivir, hasta la nieve que vuelve a caer.
¡Qué bello es vivir! es una historia que es la vida misma. posiblemente una reflexión final nos lleve a pensar en que quizá para poder valorar lo que tenemos, bastaría con hacer el ejercicio mental, de vez en cuando, de imaginar que no lo tenemos ya. Sin embargo yo quiero ir más allá implicando a los que me rodean.
Porque ¡Que bello es vivir! es un relato magnífico que demuestra sobretodo, que todos estamos conectados, que existimos por una buena razón y que la vida aunque a veces tenga un sentido seguramente oculto e indescifrable, tiene un propósito no individual, sino común y colectivo. No estamos solos (¡la comunión de los santos es absolutamente real!), y todo sucede por un plan concebido amorosamente desde que ÉL nos pensó.

Concluyo ya este post, agradecido a DIOS y a todos mis amigos, y lo hago con una de las  frases finales de "Que bello es vivir", moraleja real de aquella película, y compendiada explicación del título de este post:
"Nadie es un fracaso,.. si tiene amigos"
DIOS los bendiga y los pague con cielo, las oraciones y el amor con el que estos días, me he sentido y me siento sostenido por ellos.



 

4 comentarios:

Maria del Rayo dijo...

Arcen, me encomiendo a tus oraciones.
Gracias Mili.
DTB!!

ANGELO ST dijo...

Imposible no emocionarse. Lo leo con la misma intensidad que el día que lo publicó. Pero ahora ya lo vive de otra forma... Ya nos lo contará.
Un abrazo fuerte

Rosa dijo...

Llega al alma.

Besiños del alma.

Rosa dijo...

¡Holaaaa! Te dejo un beso muy grandeeeeeeeeeeee.

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