martes, 17 de marzo de 2015

MARTES CON ARCENDO, COMPARTIENDO




Hoy he querido volver a entrar en los últimos meses del Capitán, revivir aquellos días de dolor y esperanza que fueron su padecer y su purificación final. He vuelto a llorar porque esta HOJA se metió en lo más hondo de mi alma desde el día que la conocí...

 Cuesta desprenderse de ella, encendió muchas luces entre los blogueros y ya no hay quien pueda apagarlas. 

Domingo, 10 de marzo de 2013

PRESENCIA CONSTANTE

...
Estamos en el año de la fe. Y si bien, durante el recorrido de mi vida he tenido múltiples ocasiones en las que la he podido experimentar...; nunca como en este último tramo de mi caminar.
Mi enfermedad, ha sido... un puente con DIOS. Yo jamás había rezado tanto.

No ha sido, ni está siendo una etapa fácil. Desde que supe la noticia, un cúmulo de angustias, incertidumbres y miedos, siempre me quiso hundir... solo salí a flote por la oración y los Sacramentos. Ciertamente sentí la mano de Jesús tirando de mí, impidiendo que esas aguas me ahogaran. Los meses, semanas y días antes de la operación no dejé de rezar, ni tampoco de sentir la oración de los míos.
Aunque tuve momentos malos, ¡En ningún momento perdí la esperanza!, enseguida (sin mérito alguno por mi parte) me secaba las lágrimas y trataba de esbozar una sonrisa para animar a los míos...

Ahora ya, después de la operación..., los sentimientos contradictorios -pena/alegría-, vuelven con fuerza. Sigo rezando, pero no puedo evitar los ratos en los que me siento solo..., ¡cuantas veces, habré dicho lo de "Señor mío, ¿por qué me has abandonado?"
Ha sido duro.., (aunque sé que después volverá a crecer) ver como se me cae el pelo, casi a mechones. Ha sido muy complicado mantener el tipo y el humor con todos los malestares y angustias de las sesiones de quimioterapia; no es tampoco agradable ver rajado tu cuerpo de parte a parte; no están siendo fáciles las digestiones y la adaptación de mi "nuevo" esófago.

Os contaré una pequeña anécdota. Uno de los recuerdos, casi traumáticos, que guardo de mi niñez fue de una vez, en el que siendo yo muy pequeño, para evitar que yo me acercara a un perro callejero, mi madre me dijo.... "como te muerda y te dé la rabia te van a tener que poner 50 inyecciones en la tripa"...
¡Que sensación quedó de aquello, que todavía la guardo en mi memoria!..,¡Que miedo me daba..!, aquello de las inyecciones en esa parte del cuerpo me parecía inconcebible y aberrante....
Pues bien, resulta que ahora, por mi insuficiencia venosa y durante todo este tratamiento que ahora sigo, tengo que ponerme diariamente una inyección de heparina... ¡en la tripa!
Y por si fuera poco, cuando ando bajo de defensas, he de ponerme otra inyección reconstituyente, ¡también en la tripa!. DOS AL DIA. No sé cuantas llevaré pero os aseguro que más de 40, andarán por el centenar o más, y ADEMÁS me las pongo yo. ¿Quien lo iba a decir a mí?. Pero os aseguro, que todavía me cuesta un montón, tengo la tripa como un mapa, y no está siendo nada fácil.

¿Como se va superando todo eso?... ¡Con fe!, AMISTAD (vuestro inestimable apoyo), oración y sacramentos, no hay más camino que ese. Si antes os decía que "notaba" la mano del Señor salvándome de mi naufragio seguro; ahora os digo que, cada vez que me pongo una de esas inyecciones, pienso (salvando mucho las distancias) en los clavos de la pasión... y ofrezco, todo eso que tanto me cuesta, por los míos y por los que tanto están rezando por mí.
Pero insisto, no me quiero apuntar tantos, porque no tengo mérito alguno. Solo quiero contar mi experiencia, y esta es, de continuo AMOR de DIOS.

Mi experiencia en este camino, gracias a DIOS, es que me he encontrado con tragos amargos, pero en pocos momentos ha habido desesperación. Aunque no entiendo muchas veces los porqués..., mi esperanza se basa en mis experiencias de amor, ya vividas... El truco que uso para mantener esa esperanza y que me funciona, es tirar de memoria:
Recordar las veces que DIOS ha actuado conmigo, los muchos "cánceres" (del cuerpo y del alma) que me ha curado. Los bienes (empezando por mi familia) que me ha dado...

¿Cuántas veces se me mete el enemigo metiendo cizañas y pensamientos negativos?
Es decir.... si esto no sale "mal", si esto no sale tal como estoy pidiendo, después tendré que dar la razón a quienes piensan que rezar no sirve de nada, que no hay nada...
Ciertamente DIOS a veces se esconde, pero es precisamente ¡cuando hay que tirar de la fe, que decimos profesar en los momentos buenos!
La paz, la tranquilidad absoluta..., no me va a llegar por saber -lo que va a pasar con este momento concreto de mi vida- sino cuando yo aprenda de verdad a descansar en las manos amorosas de Dios...; en esa providencia que, RECORDANDO tantos otros momentos de mi vida... NUNCA me ha dejado de asistir.

Seguramente, afrontaré esta semana que comienza, una nueva etapa de mi tratamiento, Y lo hago con ese ánimo.
Solo le pido a DIOS, en este AÑO DE LA FE, seguir contando con su presencia constante, -aunque yo...-a veces- no la vea. Bendito sea DIOS, ¡siempre!

*        *        *


El vídeo que hoy completa este post, es un regalazo de mi gran hermano de fe, BRUCE. Como él mismo dice, es un tema que habla de pasarlo mal, de sentirse atrapado, pero al mismo tiempo con la garra de querer luchar, de saber que se va a salir de cualquier dificultad. El autor no podía ser más que del "otro" Bruce (a cual más auténtico)... y la canción se llama TRAPPED.
 
 
 



Pdta final. Perdonad que escriba tanto y tantas veces del mismo tema, pero es lo que ahora tengo más presente. Es lo que estoy viviendo más intensamente y siento la necesidad de compartirlo.
.

3 comentarios:

Rosa dijo...

Recuerdo esta entrada como si fuera hoy. Todo era un regalo, tan grande que nunca se apaga...

Hoy he tenido un día a tope, pero, sorprendentemente, apenas estoy cansada...

Besiños, mi querida Militos.
Que descanses...

ANGELO ST dijo...

Puff... me embargan tus mismos sentimientos

Maria del Rayo dijo...

Arcen, recordado Arcen.
Pide a Dios por nosotros!!

Gracias Mili.

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