martes, 2 de diciembre de 2008

LA U.O.E. A VISTA DE CÓNYUGE---2ª PARTE


Parece que fue ayer y vuelvo a contemplar aquella fina arena gaditana en la que gustosamente se rebozaban mis críos.





De improviso, como el que dice: "que bien está el mar hoy", se arranca Julio con un anuncio sorprendente y altamente arriesgado:


_Voy a fundar la Unidad de Operaciones Especiales de la Armada, o lo que es lo mismo Boinas Verdes de Infantería de Marina.


Lo dicho dicho estaba, ni el ruido de las olas, ni el griterío de los niños pudo ocultar semejante disparate. Pero no, no era un disparate. Me eché a temblar porque, en seis años de matrimonio, tenía comprobado que una idea en la mente de mi marido era ya un hecho consumado. Con aquella manía suya de pasar por mi cabeza, antes de realizarlos, todos sus proyectos militares, pero no para someterlos a mi juicio, sino para recibir un visto bueno afirmativo y seguro, tuve que escuchar atónita sus explicaciones.

Planificado todo al mínimo detalle: de dónde saldrían los voluntarios, forma de seleccionarlos, material preciso, lugares de preparación, uniformes, boinas verdes...Por cierto, para la adquisición de éstas hubo que trasladarse a Zaragoza y comprarlas con dinero de bolsillo de los propios interesados. Imposible me resulta ahora relatar los pormenores que, entre agua, arena y sol me confió. Sí recuerdo que le interrumpí únicamente para preguntar: ¿Has consultado ya con el Coronel Galinsoga?


_No, mañana lo haré.

Todo proyectado en su cabeza y los Jefes en la más pura ignorancia.

A continuación la versión suya de aquella entrevista:

_A sus órdenes mi Coronel.

Y antes de que Galinsoga termine de comunicarle la compañía a que le va a destinar, a bocajarro dice:

_Perdone, mi coronel, quiero fundar la Unidad de Operaciones Especiales.

_¿No serán los Boinas verdes, llamados Comandos.

_Sí, mi Coronel.

El coronel mira su reloj y alega:

_Capitán, tiene usted dos minutos para intentar convencerme.

¡Dos minutos!, pensé yo cuando me lo contaba, le sobraba uno para ganar su primera batalla.

Así gestó la Armada española el germen de la Unidad con más prestigio que tiene hoy la Infantería de Marina de nuestro pais y que desgraciadamente, con la nueva estructuración militar, cuando sea aplicada perderá su independencia al ser absorbida por la creación de la llamada Unidad de Guerra Naval Especial, integrada por un setenta por ciento de Boinas Verdes y un treinta por ciento de la Unidad de Buceadores. Y bajo el mando supremo del Almirante de la Flota.

Motivo este que, en parte, me ha movido a relatar los comienzos de esta Unidad a la que entregué yo un marido, de cuya presencia en adelante sólo disfrutaría, en los mejores años de mi juventud, diez días al mes.

Inmediatamente toda una vorágine de acontecimientos, desbordaron las expectativas de oficiales y soldados. Llovían los voluntarios para la nueva empresa aunque no todos estaban capacitados para ello. Aquellos soldados que servían de manera obligatoria a la Patria y sin las nóminas con que hoy, época de crisis y paro, se les atrae a la Milicia, sin percatarse de que se está creando un auténtico Ejército de mercenarios, sin vocación ni arraigo patrio. Aquellos, los de entonces, ponían todo el corazón y todas sus capacidades al servicio de la Patria y la Milicia, engrandeciéndola con su entrega.

Cómo aquel cabo Billy, de imborrable recuerdo, que al enseñar a los soldados, recien integrados, el concepto formal de la Bandera y lo que ella simbolizaba, después de definiciones formales y certeras terminaba enardecido exclamando:

_Soldados la Bandera, la Bandera ¡es la leche! Y aquello sí lo entendían todos. Aprendían rápido y con avidez.

O aquel otro al que llamaban Pitoutas, que al amanecer de cada día, se lo encontraban en los campamentos fuera de la tienda, haciendo pases de toreo con un capote imaginario y estrañas palabras. Al preguntarle el oficial el motivo de semejante comienzo mañanero en andaluz cerrado respondió:
_Mi oficial ez que zoy banderillero y eztoy brindándole ezte día al Zeño...
No temían al riesgo ni a la dureza de los entrenamientos. Aquellas marchas nocturnas llamadas del fango porque impregnados en él, no se desprendían de su olor en horas de enjabonamiento y restrego. Y de cuyas marcas hasta las paredes de mi hogar fueron testigos. Las comidas de supervivencia con hierbas y lagartos de gran tamaño, exquisitamente cocinados por el especialista de turno. Menú que no fue sometido a variación ni el día en que el propio Coronel hizo acto de presencia en uno de los campamentos, para comprobar si aquella locura por él autorizaba presentaba visos de salir adelante.

_Exquisito este conejo.

_Mi coronel ha comido usted lagarto.

Cuando alguna vez los contemplaba saltando en marcha desde aquellos camiones viejos y desvencijados, yo rezaba por ellos. Al llegar la hora de sus primeros rappels desde helicópteros, sin los arneses con que hoy se les dota, toallas y toallas terminaban en jirones al protegerse los hombros, por donde hacían pasar la cuerda, para no despellejarse vivos.

Sin medios, soportando las bromitas de algunos, las impertinencias y los enfrentamientos de otros, la Unidad salió adelante bajo el lema, aun mantenido y creado por su fundador de SOY CAPAZ.

MAÑANA el final de esta visión personal e intrasferible de la U.O.E.que guardo yo dentro.


21 comentarios:

Terly dijo...

¡Cómo puedo imaginar las escenas de todo cuanto relatas! Me parece vivir todos esos momentos y en cierto modo me haces recordar tiempos pasados como soldado que, aunque duros, son inolvidables porque sabías que lo que hacías, mejor o peor, pero siempre con la buena voluntad de serviscio a tu patria.
¿Sabías Militos que mi madre fue la primera mujer española que voló como pasajera en avión (1920) y que mi cuñada fue también la primera española en saltar en paracaidas? Curiosidades... que se unen a la de Esther.
Un beso.

ARCENDO dijo...

Esta biografía por entregas es apasionante, y encima tú, como los buenos seriales, te quedas en lo más interesante para dejar el apetito a punto...
Fantástica la definición de la bandera... Efectivamente es la leche. Me quedo con esa afirmación y con las fotos que tienen sabor a entrega, sacrificio (de ambos) y por lo tanto mucho, mucho amor, entre vosotros y hacia España.
Felicidades por ser así.
Un beso para la esposa y un fuerte abrazo para el guerrero de boína verde, corazón rojiblanco y alma impoluta.

Julio dijo...

Muchas gracias,entrañable guerrillera. Mañana,al"ocaso" del artículo,CHARLAREMOS TÚ Y YO.

Caballero ZP dijo...

Militos me tienes expectante como en una buena película, además me traen muy buenos recuerdos esas imágenes familiares que me recuerdan mis veranos en las playas de Ferrol, como bien sabes tiene la arena finísima como la que describes.
Desde luego ha sido una buena iniciativa estas memorias.
Saludos

icue dijo...

Que bien lo haces, saber llegar al fondo de los temas, y sobre todo con buen humor, Dios te lo conserve y sigue transmitiendolo a los demás.
Con gran afecto

Militos dijo...

Terly: yo tengo un recuerdo imborrable de aquellos soldados que eran ejemplares. Y que los viví de cerca porque para Julio siempre fueron también su familia.Y cuanto hicistéis por España en aquellos tiempos duros. Ya veo que la mujer en tu familia ha sido también excelente pionera.
Un beso

Militos dijo...

Arcendo: Yo creo que no estás captando la finalidad de estos post que no es adular al guerrero, sino a su sufrida esposa. Ya veo que no lo estoy haciendo bien pues sin querer le estoy dando todo el mérito a él.
Me ponga como me ponga el que queda por encima siempre es el Boima verde y ¿yo qué?
¡que es broma!, jajaja

Besiños y gracias

ARCENDO dijo...

Claro que lo he cogido... Detrás de ese gran hombre, está la gran mujer que nos cuenta sus experiencias y desvelos, todo el reconocimiento para tí, Caramba!, pero dejáme que también le elogie un poquito a él, que también lo merece... (que contigo -merecidamente- ya lo hago cada día)
Besos.

Militos dijo...

Si, ya ahora intenta arreglarlo. ¿A que os dejo sin el final de la historia? o me dedico a loarme a mí misma y a colgar todas las fotos de mis años de esplendor.

De todas formas un beso y gracias por tus buenas intenciones.

Militos dijo...

Gracias Icue,me alegro que te guste. ¿Sabes qué pasa? pues que sobre esta Unidad se ha escrito mucho, pero nunca desde el punto de vista de la mujer del soldado.
Un abrazo

CHARLIE dijo...

Humildemente creo que no es detrás de todo gran hombre sino delante de el que hay una gran mujer. Es por esto que creo que desde Julio al último y más humilde de nuestros Boinas Verdes nobles, honrados, y silenciosos a la vez que orgullosos Comandos damos día a día las gracias a nuestras familias y en especial a nuestras mujeres por el supremo sacrificio de en muchos de los casos soportar el peso del Servicio a España en su puesto más avanzado, nuestras casas. Ausencias prolongadas, incertidumbre y en muchos de los casos el conocer lo arriesgado de muchos de los entrenamientos y misiones de nuestros hombres hacen de nuestras compañeras las auténticas portadoras del distintivo de la Boina Verde.

SABER VENCER, SABER MORIR. Siempre

Militos dijo...

Gracias caballerozp: espero poder terminar esta noche pues la visión de la mujer no da para más. Lo duro y arriesgado de su trabajo militar sólo lo saben ellos. Por lo menos el trabajo de antes porque el de hoy ya sabes, aunque ahora hay muertos y antes no.
Tienes razón la arena de Ferrol era igual de fina aunque la de Cádiz tenía un toque dorado que le faltaba a la gallega, debía ser por el sol del Sur.
Un abrazo

Militos dijo...

Charlie: Me gusta mucho que comentes sobre el tema porque lo haces como implicado en él. Mi idea era darlo a conocer un poco más porque es una etapa de mi vida que quedó inevitablemente marcada por la Boina verde y de la que aun no me he desprendido por las conexiones que julio sigue teniendo por ahí.
Gracias en nombre de las mujeres de la Unidad que está mal que yo lo diga, pero lo digo: ¡qué razón tienes!
Un abrazo

Alter ego (el otro yo) dijo...

Hola militos,historia,eso es historia del pasdo.De buenos recuerdos que nunca se olvidan y como bien dices,parece que fué ayer.

Militos dijo...

Gracias Alter, veo que sigues preocupado con lo rápido que pasan los años. ¡Animo!No ves lo fácil que es volver a vivirlo todo.
Un abrazo

Aprendiz dijo...

Vaya Militos si que tienes historias, se puede decir que eres una SUPER-MAMÁ, cualquiera no hace lo que tu has hecho.

Muchos besos

maria jesus dijo...

Hija, por Dios, y yo que creia que había llevado una vida aventurera.

MARISELA dijo...

Querida Militos: la historia es entrañable,al leerla me parecía verte con tus niños en la playa.Es que mi Antonio es de San Fernando,su padre fue de Infantería de Marina y él mismo, estuvo 2 años en el cuerpo.Él habla con amor de su pueblo y de los militares que le rodearon a él y sus hermanos en esos días.Quiero decirte que no gusta mucho de pasar por mi blog,pero ante el tuyo se ha sentado y no lo ha dejado hasta el final del post y cuando le miré,tenía los ojos brillantes de la emoción.Creo que los que lean este post y hayan vivido cosas parecidas se sentirán orgullosos de ver reflejadas sus ideas y sobre todo,pensarán en las mujeres que les apoyaron,como tú hicistes con tu esposo.Me gustaría que continuaras escribiendo tus experiencias que nos pueden servir de ejemplo a los que te seguimos. Gracias y bendiciones.

Militos dijo...

Querida Marisela: ayer no pude contestarte porque terminé muy tarde con el último post de la UOE. Muchas gracias por tus palabras. Yo también me he emocionado con lo que me dices. Me alegro de haber provocado esos recuerdos en tu marido. Hay cosas en la vida que merece la pena recordar para afrontar con ilusión lo que tenemos por delante.
Un abrazo con mi cariño para los dos

Juliana Gómez Cordero dijo...

Milittos, aunque un poco rezagada, no memos emocionada por el relato
excelente que haces de tus recuerdos. Te felicito, te admiro, y espero ansiosa el tercer capítulo. Veo que eres felíz y te lo mereces.
Felicita en mi nombre a tu esposo y osmando un fuerte abrazo a ambos:
Juliana

Militos dijo...

Muchísimas gracias Juliana, me encanta verte por aquí.
Pasaré tu felicitación a mi marido que le hará mucha ilusión, pues su madre nació en Argentina aunque, al contrario que tú, luego vivió en España.
Un abrazo muy fuerte

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