martes, 27 de mayo de 2008

MANUEL GARCIA MORENTE, FILÓSOFO Y CATEDRÁTICO DE ÉTICA




Uno de los ámbitos, no sacramentales, donde al hombre le es fácil encontrarse con Dios, es sin duda la música. Música de cualquier nivel. Recordemos aquella intervención de Juan Pablo II en Zaragoza, cuando al terminar la jota que bailaron delante suya dijo:
"Una cuestión para los teólogos: San Agustín dice que el que canta, reza dos veces. ¿Cuantas veces reza el que baila?. Una cuestión para los teólogos".

Una simple ranchera a veces es como un libro abierto para hacer oración. Y si un aria de ópera, interpretada por una de esas voces elegidas mueve a las lágrimas, éstas serán vehículo certero, de ida y vuelta, del hombre a los cielos. La música clásica, intemporal y no sujeta a modas. La que sólo puede ser creada por genios tocados con la varita mágica de la inspiración. La compuesta por los que en su mayoría vivieron una honrosa pobreza. La que nos legaron con absoluto desprendimiento, sin conocernos y sin posibilidad alguna de reconocimiento por nuestra parte. Esa música será siempre para quien así lo desee, incluso sin desearlo, lazo de elevación y unión con Dios, fuente de toda inspiración. La buena música crea así mismo unidad entre las personas. Ese es el fin de los cantos litúrgicos en los templos, cantar a una es sentirse uno con los demás. Pero además, en cualquier orden musical, sin estridencias, si a tí te gusta lo que a mí me gusta ya nunca seremos dos extraños.

Con este preámbulo, quiero entrar de puntillas en lo que el propio Garcia Morente definió como "Un hecho extraordinario" en su vida. Hecho que propició el encuentro con un Dios nunca, hasta ese momento, comprendido por él. El encuentro tuvo lugar en una humilde habitación parisina donde pasaba sus noches obscuras. Una radio llevó hasta él, que no era un profano musical sino un entrenado y entregado pianista, la "Infancia de Jesús" de Hector Berlioz. En esa sinfonia encontró un Dios hecho hombre y no tuvo más remedio que decirle: SÍ.

VIDA Y ACTIVIDAD INTELECTUAL

Manuel Garcia Morente nació en Arjonilla (Jaen) el 22 de Abril de 1886. De familia de terratenientes. Al morir su madre y teniendo sólo ocho años su padre le envía a estudiar a Francia. Cursa la segunda enseñanza en el Liceo de Bayona y los estudios universitarios en La Sorborna, donde se licencia en Letras. Cuando vuelve a Madrid convalida sus títulos y con una beca marcha a estudiar a Malburgo, Berlín y Munich. Allí coincide con otros intelectuales españoles como Ortega, Besteiro y Perez de Ayala, también becados. A su regreso Giner de los Rios le nombra profesor de la Institución Libre de Enseñanza. Con 24 años consigue la Cátedra de Ética de la Universidad Central. Colabora con distintas colecciones, más que con producción propia con sus magníficas traducciones de autores clásicos y modernos europeos, especialmente alemanes. Traduce al español las principales obras de Kant como la "Crítica de la Razón práctica", "Crítica de la Razón Pura" y "Crítica del Juicio". Trabaja con Ortega y Gasset en la creación de la Biblioteca del siglo XX, aportando la Ciencia Cultural y la Ciencia natural de Rickert. Y colabora igualmente en la Revista de Occidente.






Garcia Morente que siempre se confiesa como discípulo de Ortega, a pesar de tener una edad similar, fue nombrado, en 1926, Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central (el caserón de San Bernardo). Y en 1930 Secretario de la Institución Pública de Bellas Artes. Puestos que no podrá mantenes al declararse la Guerra Civil de 1936. Su brillante trayectoria intelectual no fue suficiente aval ante el hecho de que los republicanos, artífices segun ellos mismos de toda intelectualidad, le considerasen "Un señorito andaluz" al que hay que destituir.

Fallecida su mujer, se ve obligado a huir a Francia. Una de sus hijas ingresa en un convento, la mayor queda viuda por la muerte de su esposo, como un martir más de la Cruzada. Es en Paris donde se dedica a profundizar en el estudio de la libertad humana, condicionada a un algo que impide su total realización. En palabras suyas:



"¿Quién es ese algo distinto de mí que hace mi vida en mí y me la regala?"




Morente, como buen discípulo de Kant siempre había creído que él podría regir su vida con absoluta autonomía pero al verse obligado, por las circunstancias de la guerra a refugiarse en Paris, y por toda esa sucesión de acontecimientos familiares se pregunta:



"¿Quién o qué, o cual es la causa de que esa vida siendo mía, no era mía?".




Pensó que pudiera ser Dios esa causa, pero para él, si Dios existe, es un ser lejano que no se comunica con sus hijos. Sin embargo, como pensador profundo, libre de resentimientos no se conforma con la primera idea que pasa por su cabeza y no cede hasta encontrar sentido a todos los aconteceres de la vida.



Desde mis tiempos de estudiante, cuando mi tendencia natural eran las Letras y las circunstancias familiares me llevaron a la Economía (cuajada de matemáticas), en aquella Universidad Central que no tardaría en desaparecer como tal, donde el propio Garcia Morente había dejado huella profunda, he pensado que cuando se van las personas grandes los sitios que ellos frecuentaron y sobre todo si en ellos comunicaron a los demás saber y ciencia, son depositarios de un legado que sólo reconoce aquel que sabe mirar más allá de sus muros materiales. En cuanto supe de su historia, fue para mí un referente de como Dios se abre camino al corazón del hombre que emplea su inteligencia sin artilugios, en la búsqueda de la verdad y el destino del hombre, sin artilugios ni desviaciones. Por eso la noche de Paris, es la música de Berlioz la batuta que mueve el Creador para rasgar esa cortina que no le deja ver. Su relación con los intelectuales franceses y el ambiente laicista en el que se mueven le condujeron al olvido total de las prácticas religiosas. Pero "la Infancia de Jesús" mueve su alma a una rotunda conversión. Y ahí encuentra al Dios que se compromete por amor a compartir la suerte del hombre. Y Morente exclama:

" Ese es Dios, es el verdadero Dios, Dios vivo; esa es la Providencia divina".
Es él mismo el narrador de esta presencia divina en su existencia, horas después de la audición musical:

"Volví la cara hacia el interior de la habitación y me quedé petrificado. Allí estaba El. Yo no lo veía, yo no lo oía, yo no lo tocaba. Pero El estaba allí". "Si se me demuestra que no era El o que yo deliraba, podré no tener nada que contestar a la demostración, pero tan pronto como en mi memoria se actualice el recuerdo, resurgirá en mí la convicción inquebrantable de que era El, porque lo he percibido".
Si se piensa en la talla intelectual de esta persona, que también sería miembro de la Academia de Ciencias Morales y Políticas, nadie será capaz de argumentar que este hecho extraordinario puede ser producto de imaginación o fantasia. Garcia Morente, por su trayectoria, estudios y trabajos se revela como una cabeza pensante ajena a todo subjetivismo. Aquello sucedió como él lo explica.

A partir de ahí y después de impartir un curso oral en Buenos Aires, que se publicaría más tarde con el título "De la Filosofía de la vida a una Filosofía general de la Cultura" se retiró al Monasterio de Poyo en Pontevedra y en 1940 se ordena sacerdote, diciendo su primera Misa en Madrid. Vuelve a la enseñanza universitaria en la Universidad Central. Falleciendo poco después en Madrid en el año 1942.

Fue una de las figuras más destacadas de la vida universitaria de la primera mitad del siglo XX. Filósofo puro, entre sus estudios destaca: "El sentido del Progreso y las auténticas características de los Valores". Temas que me gustaría desarrollar en otra ocasión porque me parecen lo suficientemente trascendentales e imprescindibles para el momento actual español y europeo.
Manuel Garcia Morente, practicamente desconocido para la sociedad actual, poseía unas cualidades docentes tan perfectas que serían practicamente imposibles de igualar.

Bibliografía:
Enciclopedia G.E.R.
Cuatro Filósofos en busca de Dios
autor: Alfonso Lópes Quintas

12 comentarios:

ARCENDO dijo...

Ves como lo tenias que hacer tú. Magnífico, soberbio. Bien documentado y da perfecta cuenta de lo que fue este gran hombre.
Por favor, si puedes...metete aquí, y me cuentas (También va de G.Morente), a mí me gustó mucho, casi tanto como lo tuyo:
http://www.fluvium.org/textos/lectura/lectura9.htm
Besiños.

LUISA dijo...

Hola Militos: abundaré en los escritos de García Morente, que el saber no ocupa lugar.
REspecto a la música, a mí me encanta cantar y tengo la costumbre de aplicar las letras dirigiendolas a Dios , de tal modo, que mientras canto efectivamente estoy haciendo oración.
Me encanta cantar y me encanta bailar.
Besos.
Luisa.

ARCENDO dijo...

Buenos dias,, no, lo de fluvium no es mio, pero me gustó mucho y lo tengo entre mis favoritos. Pero, por favor, no seas modesta, lo tuyo, aun siendo otra cosa, incluso más breve, ESTÁ MUY BIEN. Retratas perfectamente al personaje y lo das a conocer ...que es de lo que se trata, ¿no?.
Besiños.

Militos dijo...

Luisa: por lo que creo tú vives en Jaen que fue donde nació Morente. Algo tendrá esa tierra andaluza, digo yo.
Besos

Militos dijo...

arcendo: Claro que es otra cosa. aquello lo retrata completamente. Pero bueno lo que dices tienes razón para empezar a conocerle, puede pasar.
Lo que me hizo gracia es que delante de la dirección que me diste ya salía lo mío y no sé porqué, en un rinconcito aparecía la palabra besiños. ¡qué verguenza!. Luego voy a mirar otra vez a ver si eran figuraciones de las cuatro de la mañana.
Vamos a tener que cambiar la despedida.
Besiños

Militos dijo...

Arcendo: pues sí lo he comprobado, sigue ahí.
Besiños

Alter ego (el otro yo) dijo...

militos pasame tu correo. Gracias

Militos dijo...

Alter: Militos_gi@yahoo.es
Saludos

Caballero ZP dijo...

Luego lo leo con calma, me parece muy interesante y bastante grande el esfuerzo que has realizado para este post.
Saludos

ARCENDO dijo...

Solo pasaba a dar las buenas noches, y agradecerte otra vez, los nuevos comentarios en el blog de Tony.
Me extraña que a estas horas todavía no hayas colgado nada nuevo. Espero que estes bien. Ración de besiños.

Shikilla dijo...

Me gustaría conocer las razones por las que este blog se abrió, por qué le pusiste ese nombre, etc...por eso te he dejado en mi blog un meme que me aclararía esas dudas. ¿Lo aceptas? :)

Saludos y gracias

Militos dijo...

Encantada shikilla. Ahora paso a buscarlo.
Un abrazo

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